馃棡La Princesa Interna

驴En qu茅 piensas cuando escuchas la palabra PRINCESA?

Inocencia, bondad, capricho, debilidad, dependencia, vanidad, romance, belleza, superficialidad, cuentos de hadas, brujas, hechizos鈥 son algunas de las palabras que me vienen a la mente y con las que he relacionado este concepto a lo largo de mi Vida.

Lo que nunca pens茅 es que tuviera algo que ver conmigo y tambi茅n con todas las mujeres de este mundo.

En su momento, Marc David (Fundador del Instituto para la Psicolog铆a de la Alimentaci贸n) me mostr贸 -a trav茅s de los Arquetipos de Jung– a la “Princesa” que viv铆a dentro de m铆, hambrienta de aceptaci贸n. Sobra decir que su tiempo necesitaba llegar a su fin, o al menos comenzar a hacerlo鈥 considerando que yo ya pasaba de los 30 a帽os en ese momento.

Lo que por mucho tiempo tach茅 como unainnecesaria necesidad de aceptaci贸n鈥 era la voz de聽mi Princesa Interna avis谩ndome聽que ah铆 estaba y que, m谩s que ser un estorbo, era una parte esencial y bastante ignorada de mi evoluci贸n como mujer.

La Historia de la Princesa Interna

Toda ni帽a sue帽a con ser la 鈥淧rincesa de Pap谩鈥, ah铆 empieza el cuento. Es ah铆 donde nace la Princesa Interna y una buena parte de su suerte se desarrollabajo la sombra de un padre o Rey protector, fuerte, sabio y en cierto sentido todopoderoso.

Como mujeres, podemos rebelarnos todo lo que queramos ante el concepto de la princesa desvalida que necesita de un pr铆ncipe azul聽que la聽rescate, y hacemos bien, no es este el tipo de Princesa Interna que queremos crear para nosotras mismas o para nuestras hijas. Sin embargo, hacemos mal en querer negar su existencia.

Hay princesas fuertes, seguras de s铆 mismas, poderosas y libres en la expresi贸n de su feminidad. El arquetipo de la princesa es tan poderoso, por un detalle muy simple: donde hay una Princesa, no solo hay un Rey,聽tambi茅n hay una Reina.

Princesa Interna2

Hombres y mujeres por igual necesitamos sentirnos queridos, vistos, admirados, elogiados, contenidos, protegidos, valorados y, de ser posible, que nos repitan cu谩n amados somos una y otra vez. Esto es parte de nuestro crecimiento y desarrollo como seres sociales que somos y no debemos tomar estas necesidades como se帽ales de debilidad. Como mujeres, no requerimos que nadie nos rescate eso es un hecho, pero s铆 necesitamos tener la fuerza, el autoestima y la seguridad para hacerlo nosotras mismas cada vez que la Vida nos rete. Tambi茅n necesitamos (todos) tener la humildad para saber pedir ayuda y la sabidur铆a para detectar en qui茅n podemos confiar聽y en qui茅n no.

驴Qu茅 ni帽a no busca protecci贸n, cobijo y reconocimiento del Rey y la Reina de su hogar?…

…驴Est谩 mal?

Mi respuesta es no, no tiene nada de malo. Esa, es la Princesa que llevamos dentro.

Una faceta importante que llega a durar hasta los 25-30 a帽os. Durante este tiempo, toda mujer se dedica a TOMAR del mundo para poder construir cimientos internos fuertes y estables que le reafirmen su lugar y su valor. S铆, se espera que a los veinte tengamos m谩s claras las cosas que a los ocho o a los catorce, sin embargo, este personaje contin煤a nutri茅ndose de cualquier afirmaci贸n externa hasta la聽edad adulta.

En nuestros veintes a煤n necesitamos tomar para poder crear. El exterior aparenta ser m谩s importante que el mundo interior porque apenas estamos en proceso de crearlo. A trav茅s de los reflejos de nuestro exterior, aprendemos a conocernos, a conectar con quien realmente somos y a descubrir nuestro verdadero poder y valor.

驴Por qu茅 importa esto?

Porque como en todo cuento de hadas, existen hechizos.

Uno de los peores:

馃憠聽LA ETERNA SENSACI脫N DE INSUFICIENCIA.

La constante sensaci贸n de peligro y competencia entre nosotras, y la necesidad de hacernos menos para poder sentirnos un poquito m谩s.

En esta tierna etapa donde el exterior nos sirve de alimento, donde los mensajes que recibimos son las bases para la creaci贸n de nuestros cimientos internos, este hechizo es uno de los que m谩s debilita, roba poder y crea la ilusi贸n de nunca estar a la altura.

Este es un riesgo muy alto para las Princesas Internas de nuestras hijas y para la sociedad en general.

Dif铆cilmente una Princesa d茅bil puede abrir el paso a聽una Reina fuerte, segura, digna y poderosa. Al punto de toparnos con “Princesas tard铆as” que, en vez de tomar su papel como Reinas (de la cual hablaremos m谩s en art铆culos futuros), comienzan una competencia con las verdaderasPrincesas del hogar“.

驴Cu谩les? Aquellas que por derecho cronol贸gico (edad) necesitan ser las que se sientan prove铆das, nutridas, protegidas, elogiadas y, sobre todo, que cuenten con el claro y firme ejemplo de una Gran Reina como su gu铆a.

馃憠聽Es por eso que, cuando descubr铆 a mi d茅bil Princesa Interna, m谩s que dedicar mi tiempo a se帽alar o a buscar culpables por el pobre estado en que la encontr茅… -a Disney, al estilo de crianza de los ochentas, a los ideales del amor rom谩ntico perpetuados por la聽industria Hollywoodense o a cualquier situaci贸n ajena- mejor tom茅 en mis manos la responsabilidad de聽verla, honrarla y nutrirla, de una buena vez, porque mi mundo cambia聽a trav茅s de m铆, solo de m铆.

Fortalecerla, alistarla para poder comenzar a visualizarme como una Reina fuerte y soberana, due帽a聽de m铆 misma, libre de complejos y estereotipos d茅biles; porque la palabra “Princesa”, hoy TAN temida, no es problema, es la interpretaci贸n que le damos lo que necesitamos corregir. Esto no le toca a Disney, nos toca a nosotras ser el ejemplo, nuestras hijas tienen que poder estar expuestas a toda clase de estereotipos sin que 茅stos las definan.

Y… 驴d贸nde queda la Princesa Interna una vez nacida la Reina?聽馃

Hoy la reconozco como parte integral de la que llamo mi 鈥Tribu Interna鈥, ese grupo amplio y variado de facetas que nos caracterizan, la voz de la Princesa siempre estar谩 ah铆, pero ya no como la protagonista de la historia.

Esa Princesa es la que siempre agradecer谩 un elogio, la que pesta帽ea y sue帽a despierta, la que romancea, juega y se r铆e sin pensar en las horas, esa que me recuerda a la ni帽a que alguna vez fui, la que me mantiene joven por dentro y lista para enfrentar lo que venga, nunca v铆ctima, siempre soberana. Es tambi茅n aquella que me recuerda todos los d铆as que para dar, hay que saber tomar… la que me ense帽贸 la diferencia entre la necesidad de protecci贸n聽y el sentimiento de desvalimiento, porque no, no son lo mismo.

Seguir茅 cuid谩ndola, como una parte de mi, como medio para poder recordar y as铆 empatizar con las nuevas generaciones a las cuales les tocar谩聽nutrirse de mi ejemplo.

Mi consejo…

馃憠聽No sientas miedo si tu hija quiere ser Princesa, en verdad que no tiene nada de malo, enf贸cate mejor en ser el tipo de Reina que merece ser seguida y admirada. La Reina que quieres que ella sea en el futuro, completa, sabia, humilde, agradecida, fuerte, poderosa, segura de s铆 misma, de su cuerpo y orgullosa de verse todos los d铆as frente al espejo.

Gina Tager

logo4

 

*Inscr铆bete al Blog y al聽canal de Youtube聽para recibir material que te ayude a seguir creando cambio聽馃憡馃憡馃憡#Alimentaci贸nCuerpoyMente聽聽
*S铆gueme y con茅ctate a las sesiones de FB Live en聽@ginatager

 

Tambi茅n te recomiendo:

*馃帴聽Lo que Fui v.s Lo que聽Soy

*馃棡Mi Amiga: La聽Saboteadora

*馃棡鈥 Vivieron Felices para聽Siempre

*馃棡Amor Propio: Conexi贸n con Tu聽Cuerpo

*馃棡Heridas Primarias: El Miedo al聽Rechazo

*馃棡Rituales de Amor聽Propio

*馃帴聽El Buen Sexo y la Comida 鈥 Parte聽I

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesi贸n:

Logo de WordPress.com

Est谩s comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Google+ photo

Est谩s comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Est谩s comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Foto de Facebook

Est谩s comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Conectando a %s